13 agosto 2006

Etapa 13: A Gudiña - Villar de Barrio

Extrañamente el día comenzó con un café y unas tostaditas, a partir de ahí todo fue para arriba porque las Meigas comenzaron a trabajar.
Al poco de salir y en una cresta que avanzaba entre dos valles con el humo al fondo, perdimos una de nuestras cámaras.
La carretera picaba hacia arriba y a ratos el camino se separaba de ella para adentrarse en lúgubres poblachos de piedra y mierda de vaca. Mientras avanzábamos por carretera no había problemas, pero cada equis tiempo, tomábamos caminos de gran dureza para acabar volviendo a la misma carretera, así que decidimos fiarnos de ella.
Tras una trepidante bajada con unos increibles cortados a cada lado, que caían hacia el embalse, un paisano nos recibió en Campobecerros, carallo!! y estuvo un tiempo de charla con nosotros explicándonos cual era el mejor camino para llegar a Laza.

Un nuevo repechito nos llevó a un Milladoiro (cruz de madera) y ahí coménzó el descenso. Primero tres kilómetros por una pista de tierra que se acabó asfaltando durante unos 4 kilómetros más llegando al pueblo de Laza.
Sellamos en protección civil mientras nos informaban de la situación de los incendios y realizamos un avituallamiento a base del increible mundo de Bollilandia: una caracola de chocolate, una caña, dos donuts americanos blancos, dos de chocolate y ocho donetes para tapar agujeros regados por 1 litro de zumo de melocotón y otro de piña... Dieta recomendada por el galeno pero sin indicar posología.
Tras reparar el oportuno pinchazo en la power-bicicleta o paso de palio (dada la vista que se produce cuando asciende y se bambolea) seguimos hacia delante.
El nuestro "route" figuraba un escalón bastante importante para llegar a Alberguería.
Pasamos Soutelo Verde y la carretera cambió radicalmente, rampas del 14-16% con curvas que impedían la visión. Cuando llegabas a una curva, descubrías que todavía quedaba un kilómetro más y otra curva que repetía la historia...
Al final, los cuatro kilómetros previstos se convirtieron en nueve bajo el sofocante sol del mediodía. Un auténtico infierno.

Paradita y a coronar el puerto que no tenía ni nombre, mil metros más allá del pueblo. Si el señor Gómez decía que el macizo galaico era la mano de Dios, el dedo medio apuntaba muy alto.
Desde arriba se descubría el único llano de toda Galicia, una antigua llanura desecada. Por fin sólo nos quedaba descender al límite de las fuerzas para llegar al destino, Villar de Barrio y descubrir que el albergue estaba tomado por la familia Trapp, 17 miembros de fervorosos creyentes que arrastraban a sus hijos cojeantes, con 4 lesionados a la segunda etapa, dos coches de apoyo y creencia de que el albergue era su cortijo o batzoki (según versión).

Vidalete ya comenzaba a encontrarse no muy católico y no mejoró tras la comida (recomendada por un mal diagnóstico de pájara por parte del doctor). El baño en la piscina no mejoró y al final, suponiendo un corte de digestión por el ascenso brutal, el descenso en frío y los Donettes, se optó por el ayuno y preparar un suero de rehidratación mientras el resto saboreábamos unos farfalle carbonara.


1 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

BUENAS NOCHES ME ALEGRARE QUE AL RECIBO DE LA PRESENTE, EL VIDALETE SE ENCUENTRE TOTALMENTE RECUPERADO, POR AQUI TOOS BIEN A DEUS GRACIES, ahora he visto que hoy dia 13 habeis puesto tres etapas, sere conciso en mi comentario para que cada una de ellas tenga mi sellico. Lo del pinchazo, es como el pan nuestro de cada dia,que le vamos a hacer, lo de comer tanta BOLLILANDIA INDUSTRIAL, a mi no me va, mas cosicas que se peguen a los riñones y dejaros de historia culinaria prefabricada, aunque lo diga el GALENO CAMINANTE , con todos mis respetos, menos donuts y mas manteca con lomo al bollo, bueno voy a leer la siguiente etapica.UN FUERTE ABRAZO PARA LOS CUATRO Y EL ESPECIAL PA MI NIÑO.

13/8/06 23:30

 

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