16 mayo 2007

Esto vuelve a rodar

Ya semos un club serio, estamos inscritos en una prueba en plan oficial!!! si alguien busca en el registro de la VII ruta sierra de Paterna verá que existe un pequeño club llamado 6 ruedas.
. Próximos retos:
* Descenso del Guadalquivir: fecha prevista junio 2007
* VII ruta sierra de Paterna: 20/10/07 si el que esto escribe no se acojona
Próximos entrenos: urgente reavivar

15 mayo 2007

¡6 RUEDAS VIVE!


Bienvenidos a la continuación de esta maravillosa aventura, la cual nos lleva ya algo mas de un año, bautizada como 6 ruedas.

Ahora podremos crear entradas al blog cada uno de los socios de 6ruedas, y asi poder anotar fechas significadas e interesantes para los demás y compartir esa fotos que hicimos la salida anterior, asi los que no hayamos podido ir nos picaremos un poquito...

Se os ha enviado una invitación, la cual si quereis participar, debeis aceptar. Posteriormente se os requerirá una cuenta de google (que NO una cuentra de correo en gmail, que no es lo mismo) en la cual podreis utilizar el mismo e-mail al que se os ha invitado, mas una contraseña, y con estos dos datos podreis entrar en 6ruedas como autores y colgar lo que querais.

Pero atención, atención...la novedad mas importante que para entar en 6 ruedas, sólamente debeis poner: www.6ruedas.tk

Bueno, esperamos que todas estas novedades sean del agrado de todos.

14 agosto 2006

Datos, agradecimientos y premios

DATOS:

  • 3 +1 tipos
  • 6 ruedas + 2
  • 1072 km de caminos
  • 5 grandes cuencas atravesadas
  • 4 comunidades autónomas y 8 provincias.
  • 16 días + 1
  • 72 horas de pedaleo (no vale calcular la velocidad media)
  • 5 radios rotos, innumerables pinchazos y 3 botes de grasa para cadena.
  • Una sóla baja médica y otra técnica.
  • 3 kilos de chorizo, 2 de salchichón, 0'5 de cecina y otro tanto de jamón.
  • 2-3 barriles de cerveza.
  • Varios combinados internacionales.
  • Y un poquito de vino...

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AGRADECIMIENTOS:

A todos vosotros, por vuestros constantes ánimos y apoyo, por mostrarnos vuestro cariño y demostrarnos que no os habíais olvidado de nosotros.

A toda la gente que nos hemos encontrado en el camino y que sin saberlo nos ayudado, en especial a:

  • Balta, ese bilbaino que nos enseñó que el culotte se utiliza sin calzoncillos.
  • Pedro, cacereño de pro y máquina de máquinas, por tus llamadas.
  • Jorge, por ayudarnos a tirar en medio del vendaval de Zamora
  • Joan, por enseñarnos que la ropa deportiva no es tan imprescindible
  • Nengs, por vuestro sentido del humor y vuestra energía contagiante
  • Magdalena, por esa siesta revitalizante en Fuente de Cantos
  • A la hospitalera de Laxe por el extraordinario tour por el albergue
  • Demás caminantes, ciclistas y hospitaleros que nos han hecho tan agradable el periplo.

A la familia Barazal Peralo por el inolvidable recibimiento en Salamanca; si siempre nos ha encantado esa ciudad, vosotros la hacéis mágica.

A la virgencica del Pilar, por su protección desde el sillin que nos ha permitido llegar sin percances graves tras 3500 km de pedaleo.

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PREMIOS:

  • Malló al pinchador del camino: color naranja: Vidal Gómez Martínez por su pericia reventando en todo tipo de superficies y distancias.
  • Malló absurdo: color feo, muy feo: Oscar Benítez Carmona: por su pericia olvidando el camino. Comenzó fuerte en Carbajosa con su épica salida campo a través transportando el baúl o paso de palio y continuo con momentos de gloria como el remonte de medio km tras comerse 4 flechas enormes para terminar con una compostela light por rellenar la casilla equivocada. Te lo has ganado!!!!!!
  • Malló de la regularidad: color verde, por supuesto: Eduardo Fernández de Alba: por ser el único capaz de realizar Sevilla-Santiago sin ayuda mecánica, sólamente con su bici y en un constante segundo puesto.
  • Malló de la montaña: color rojo, por supuesto Iñigo Tuduri Limousin, alias "Repecheitor", repecho que ve repecho que mata. No había quien lo siguiera en las subidas.

La entrega de mallós se realizará en la fiesta que organizará la peña el veterano con el dinero recolectado para su rescate que no ha sido necesario. Ahora no vale echarse para atrás.

Besos para todos.

Etapa 16: Bandeira - Santiago de Compostela


Ante la proximidad del destino final, la noche se nos complicó... preguntando por un sitio donde poder cenar conocimos al ex-alcalde de Silleda Juan que acabó reservándonos en una pulpería extraordinaria, tras invitarnos a un par de rondas de birra. Tras cenar, todavía nos esperaba para los cubatas y claro con ese plan, costaba bastante irse a la cama...

Y más costó todavía el levantarse para cubrir el último tramo de nuestra aventura. Así que salimos de día, algo sorprendente, con las calles puestas y todo. Cerramos el camping que había sido de nuestra propiedad por una noche y cogimos la N525 hasta puente Ulla para retomar el camino. No podíamos entrar por carretera al destino.


Y esos caprichos se pagan, el camino era muy escarpado y serpenteaba entre los eucaliptos para acercarse al pico Sacro, donde la leyenda dice que estaban los toros que trasladaron el cadaver del santo hasta su emplazamiento actual.

Una paradita en la fuente de Santiaguiño donde se recuerda la leyenda y se encuentra el último albergue de la vía. Tocaba subir un poquito más por un camino algo más estrecho.

Y entre los árboles, de golpe, a lo lejos, se aparecieron las torres del Obradoiro. Ya podíamos verlo, 1000 km después, sólo 15 nos separaban de nuestro objetivo. Pero perdimos las flechas y tras un par de kilómetros por la nacional temimos no poder entrar por el amado camino.

Afortunadamente pudimos retomarlo en Piñeiro y tras subir por enésima vez (las piernas ya no daban para más) entramos en los barrios del sur. Allí estaba, la catedral se mostraba delante en todo su explendor, pero antes había que bajar una calle que rememoraba una calzada romana.

Una paradita para disfrutar de la colegiata de Santa María del Sar y sus increibles columnas desplomadas nos sirvió para coger fuerzas y tomar conciencia de donde estábamos. Sólo quedaba remontar (siempre para arriba) el casco viejo y callejeando llegar a esa peazo de plaza. Objetivo cumplido, catedral de Santiago de Compostela 1050 km después. 6ruedas lo había logrado y en el tiempo previsto.

Ni los puertos, ni los pinchazos, radios rotos, cortes de digestión, meigas fotográficas, incendios asesinos, calor sofocante... habían podido con nosotros y gracias a vuestro apoyo lo hemos conseguido.

Ahora estamos esperando que nos dejen entrar en la catedral para transmitir todas vuestras peticiones con la esperanza de que nuestro trabaja sirva para que se cumplan.

Sevilla-Santiago de Compostela: Vía de la plata en bicicleta; agosto 2006

13 agosto 2006

Etapa 15: Cea - Bandeira

Antes de nada disculparnos por el retraso acumulado y por la ausencia de fotografías pero es que la tecnología de internet dificulta las cosas. Esperemos suplirlo en breve.
Un grandioso desayuno a base de pan de Cea (con merecida fama) nos dió las fuerzas para un camino de dificultad extrema.
Camino por decir algo, ya que era más bien un senda con piedras tipo cauce de río que nos obligó en muchos tramos a empujar la bicicleta. Una carreterita nos llevó al monasterio de Oseira, en medio de un valle de escarpadas pendientes que debíamos superar. El haber optado por visitar el monasterio supuso 8 kilómetros extras de camino, y qué camino.
Nada más comenzar a trepar, el carillón del monasterio nos avisaba que eran las nueve y hubo que desmontarse ya que justo, justo, pasaba una bicicleta y la pendiente era brutal, parecía una escalera y las bicicletas pesaban demasiado.
Todavía oiríamos el toque de la media y de las diez, peleando contra las piedras y la cuesta.
Logramos coronar y después de unos metros de descenso el camino giraba a la derecha para todos menos para Dandi-Power que yendo en cabeza optó por lanzarse por la carretera. Cuando el resto descubrió las flechas, debió remontar casi medio kilómetro de gran pendiente, así había disfrutado bajándolo. Definitivamente el malló absurdo es suyo!!!!!

Lástima que el camino bajaba por algo terrible y tuvimos que contener las bicicletas mientras ibamos desmontados, no pasaban ni las bicicletas y el desnivel daba vértigo. Un par de repechos y alcanzamos por fin la N525, todo un descanso, sobre todo al llegar al café Fraga, donde un poco de bollería (en la posología adecuada) nos permitió recuperarnos.

Seguimos por la nacional, salvándonos el MOPU gracias a sus puentes y cortes de unos buenos desniveles antes de llegar a Lalín.
En el albergue de esta ciudad, sito en la pedanía de Laxe, decidimos sellar y su hospitalera, haciendo gala de su nombre, nos enseñó gustosa un edificio premio de Arquitectura!!! una maravilla tanto el albergue como la encantadora señora, lástima lo quemada que estaba por la gentileza de algún peregrino desalmado.
Unos repechos más por la carretera y vimos aparecer un Focus oscuro... dió la vuelta y apareció una escoba de brezo por la ventanilla del conductor. Era Oscar Tuduri que venía de "coche de apoyo" para los últimos 40 km del camino, sobre todo para la mariscada de fin de aventura y a devolver al Dr. a casa que hace tiempo no lo ven. Pero sobre todo, a la mariscada (Etapa 17).



La comida fue un espectáculo a base de carnaza a la parrilla en un asador que nos recomendaron en Silleda. Sólo quedaban un par de kilómetros hasta el albergue, antiguo camping reconvertido para otros menesteres, en las cercanías de Bandeira, pasando de dormir en dormitorios de 24 literas a habitaciones dobles con baño propio, pese al aspecto de hotel abandonado que tiene. Los ronquidos esta noche no serán un suplicio.

Sólo nos separan 33 km del Señor Santiago y mañana esperamos poder transmitir al santo patrón vuestras peticiones, tras largo periplo iniciado a la vera del gran río y 5 cuencas después.

Etapa 14: Villar de Barrio - Xinzo de Limia - Cea

Los Trapp atacaron de nuevo, a las 5:30 ya estaban en danza a risotadas fuertes y con todas las luces encendida. La situación de Vidalete había mejorado poco, y no se encontraba con fuerzas para seguir así que tras el desayuno decidimos que él haría la etapa con ayuda mecánica.
Pero desconocíamos la auténtica profundidad de la Galizia profunda; el único tren ya había salido y normalmente no paraba y el autobús al ser fin de semana no pasaba hasta el lunes, como pudimos comprobar en la estación de bus (un cartel en un árbol). Una cuantas gestiones y descubrimos que en Jinzo o Xinzo de Limia había un buseto hacia Orense y que parecía ser que no había grandes rampas.
Así que, tras calzar el culotte al enfermo, montamos un pelotón de supervivencia y salimos hacia Xinzo... 3 interminables rectas, 15 km y conseguimos llegar a una medio ciudad donde tras orientarnos con el increible mapa que trae la QDQ, vimos como seguir hacia Orense.
En la nacional, afortunadamente desdoblada, teníamos 40 km bajo un viento curiosillo, debiendo realizar un buen trabajo a relevos. Unas rampas y coronamos el alto de Taboadela...desde allí sólo quedaban 20 km de descenso hacia la capital que fueron más lentos de lo esperado debido al fuerte viento.
Subimos hasta el albergue paseando por el casco antiguo y tomamos la crítica decisión de intentar continuar hasta Cea a pesar de ser la una de la tarde y apretar bastante el calor, para evitar al día siguiente el repecho de salida de Orense al convaleciente.
Unas piezas de fruta nos dieron la energía suficiente y tras cruzar el Miño por el enésimo puente romano comenzamos a trepar en una ladera humeante y calcinada por los incendios de días previos.
Las rampas de casi el 20%, el calor y el aire saturado de ceniza complicaron bastante el ascenso y los 4 kilómetros parecieron bastantes más.
Una vez superado el escollo nos introdujimos en un precioso camino de robles y castaños, llorando por el bosque quemado quilómetros más abajo. Las fuerzas estaban al límite y al llegar a Tamallancos comenzamos a buscar un puesto donde tomar algo. Un segundo intento y encontramos donde tapear un poco.
Quedaban 8 kilómetros de rompepiernas para llegar a Cea, Onde pan e arte, y poder comprobar la fama de sus hornos de leña.
En el albergue pudimos comprobar que Vidal había mejorado y tras las actividades típicas acabamos cenando y acostándonos pronto.

Etapa 13: A Gudiña - Villar de Barrio

Extrañamente el día comenzó con un café y unas tostaditas, a partir de ahí todo fue para arriba porque las Meigas comenzaron a trabajar.
Al poco de salir y en una cresta que avanzaba entre dos valles con el humo al fondo, perdimos una de nuestras cámaras.
La carretera picaba hacia arriba y a ratos el camino se separaba de ella para adentrarse en lúgubres poblachos de piedra y mierda de vaca. Mientras avanzábamos por carretera no había problemas, pero cada equis tiempo, tomábamos caminos de gran dureza para acabar volviendo a la misma carretera, así que decidimos fiarnos de ella.
Tras una trepidante bajada con unos increibles cortados a cada lado, que caían hacia el embalse, un paisano nos recibió en Campobecerros, carallo!! y estuvo un tiempo de charla con nosotros explicándonos cual era el mejor camino para llegar a Laza.

Un nuevo repechito nos llevó a un Milladoiro (cruz de madera) y ahí coménzó el descenso. Primero tres kilómetros por una pista de tierra que se acabó asfaltando durante unos 4 kilómetros más llegando al pueblo de Laza.
Sellamos en protección civil mientras nos informaban de la situación de los incendios y realizamos un avituallamiento a base del increible mundo de Bollilandia: una caracola de chocolate, una caña, dos donuts americanos blancos, dos de chocolate y ocho donetes para tapar agujeros regados por 1 litro de zumo de melocotón y otro de piña... Dieta recomendada por el galeno pero sin indicar posología.
Tras reparar el oportuno pinchazo en la power-bicicleta o paso de palio (dada la vista que se produce cuando asciende y se bambolea) seguimos hacia delante.
El nuestro "route" figuraba un escalón bastante importante para llegar a Alberguería.
Pasamos Soutelo Verde y la carretera cambió radicalmente, rampas del 14-16% con curvas que impedían la visión. Cuando llegabas a una curva, descubrías que todavía quedaba un kilómetro más y otra curva que repetía la historia...
Al final, los cuatro kilómetros previstos se convirtieron en nueve bajo el sofocante sol del mediodía. Un auténtico infierno.

Paradita y a coronar el puerto que no tenía ni nombre, mil metros más allá del pueblo. Si el señor Gómez decía que el macizo galaico era la mano de Dios, el dedo medio apuntaba muy alto.
Desde arriba se descubría el único llano de toda Galicia, una antigua llanura desecada. Por fin sólo nos quedaba descender al límite de las fuerzas para llegar al destino, Villar de Barrio y descubrir que el albergue estaba tomado por la familia Trapp, 17 miembros de fervorosos creyentes que arrastraban a sus hijos cojeantes, con 4 lesionados a la segunda etapa, dos coches de apoyo y creencia de que el albergue era su cortijo o batzoki (según versión).

Vidalete ya comenzaba a encontrarse no muy católico y no mejoró tras la comida (recomendada por un mal diagnóstico de pájara por parte del doctor). El baño en la piscina no mejoró y al final, suponiendo un corte de digestión por el ascenso brutal, el descenso en frío y los Donettes, se optó por el ayuno y preparar un suero de rehidratación mientras el resto saboreábamos unos farfalle carbonara.


10 agosto 2006

Etapa 12: Puebla de Sanabria - A Gudiña (Versión Sur)

Prontito por la mañana, todavía sin que el sol saliera, tomamos dirección a Requejo con un frío que pelaba, no se sentían los dedos y los grajos volaban bajo, así que...

La carretera, en vez del picacho previsto, picaba un poquito para arriba, con algún tramo un poco más duro.Tras los 10 km de precalentamiento, llegamos a Requejo, donde se mostraba delante nuestra y en todo su explendor la portilla del Padornelo. Impresionante, pero no era momento de echarse para atrás.

Y arrancamos tras quitarnos la ropa de abrigo, el puerto estaba reformado y en vez de las típicas curvas en herradura, teníamos interminables rampas al 8%... afortunadamente no había ningún coche ya que estaba desdoblada la autovía.
Las rampas del puerto se hicieron algo duras y el orden de subida, como casi siempre era Doctor destacado en tete de la course, el Veterano defendiéndose, Vidalete y Dandi-Power, con la rodilla chunga de tirar del baúl de la Piqué.

Se coronó el puerto, tras el paso por un túnel, donde se reunificó en primera instancia el Dr. y el Veterano y se tomó conciencia de la gravedad de la situación en la ambulancia.

Una vez escapado el galeno con sus 525 CV, los tres restantes miembros de 6ruedas emprendieron el descenso a Lubián. Se optó por una carretera secundaria aunque fuera algo más largo, ya que la N525 se encontraba cortada y el camino era demasiado escarpado y peligroso para el descenso.

Seguido llegaba el ascenso a la portilla de la Canda, temido desde hacía días. Unos lugareños, nos indicaron que siguiendo por la misma carretera secundaria, deberíamos coronar la cima de la Canda, y que podíamos ahorrarnos algunos repechos, tomando un desvío hacia la autovía y retirándonos nuevamente a la N525, que seguía vacía.

De nuevo en la N525, las rampas volvieron a ser lo esperado, terribles, pero de menos kilometraje que el marcado en nuestro perfil. Como corresponde al día de San Lorenzo, el sol se encargó de mortificar y dificultar si cabe, algo más, el ascenso. La subida se realizó en pelotón, con animos entre los compañeros. Nada más pasar el túnel, una nube se dislumbraba en la lejanía, de un color más negro que los huevos de un borrico (Triste raza la humana, Galicia arde en llamas en vez de en fiestas como corresponde).

Un descenso rápido nos adentró en tierras gallegas, quedaba la subida a O Pereiro en la que Vidalete tuvo el enésimo pinchazo en la rueda trasero (el malló de pinchador del camino, ya es suyo) sin que se percataran los compañeros restantes. El Veterano se detuvo para llamarlo, alejándose Dandi-Power que iba con la cabeza gacha y el culito prieto. Se dió la curiosa situación de que los 4 miembros estaban dispersos en los últimos 10 km.

Esos km después la reunificación en A Gudiña fue celebrada con una pulpada de aúpa, oficiada por el pulpeiro do bolo, 5 raciones 5, que supieron a gloria. (La que sobra es la que va por ustedes, siempre hacemos igual).

Y al albergue a dormir la siesta, intentando cumplir las estrictas y absurdas reglas del hospitalero Jack Nicholson, obsesivo-compulsivo de las moscas. Terrible!!!!!Y además hubo que esperar a que llegaran peregrinos caminantes, ya que es xenófobo contra los ciclistas.

PD: problemas técnicos del ordenador, nos impiden colocar fotografías, intentaremos remediarlo.

Etapa 12: Puebla de Sanabria - A Gudiña (Versión norte)

Prontito por la mañana, todavía sin que el sol saliera, tomamos dirección a Requejo con un poquito de fresquete. La carretera, en vez del picacho previsto, picaba un poquito para arriba, con algún tramo un poco más duro.

Tras los 10 km de precalentamiento, llegamos a Requejo, donde se mostraba delante nuestra y en todo su explendor la portilla del Padornelo. Impresionante, pero no era momento de echarse para atrás.

Y arrancamos tras quitarnos la ropa de abrigo, el puerto estaba reformado y en vez de las típicas curvas en herradura, teníamos interminables rampas al 8%... afortunadamente no había ningún coche.

El doctor tiró para adelante, encontrándose bien de fuerzas. Hacia el kilómetro 8 del puerto, la rueda trasera comenzó a hacer un ruido extraño y decidió seguir. El ruido fue a más, hubo que parar y descubrir 2 radios rotos. Al intentar aflojar los vecinos, se parte el 3º. La rueda estaba hecha un ocho y en medio de la nada.

En un bar de Padornelo, nos aconsejan que bajemos a la gasolinera con la suerte de encontrar un camionero dispuesto a realizar un porte extra.

El portillo de la Canda pasó veloz con los 525 CV y con pena, se entró en Galicia desde la cabina del camión. Una vez en el pueblo, se cambió la rueda y espero que las próximas escapadas sean gracias a mis piernas.

09 agosto 2006

Etapa 11: Santa Marta de Tera - Puebla de Sanabria


Arrancar fue más duro. Tras un poco de remoloneo conseguimos salir al fresco para remontar el Tera, entre hayedos, robledales y huertas. Los primeros problemas surgieron en forma de balsas de agua que había que vadear como cada cual sabía, lo que nos ralentizó bastante la marcha.






El camino cruzaba un montón de pueblos *** de Tera y tendía a subir progresivamente. Antes de abandonar el idílico valle, y siguiendo las indicaciones de los voluntariosos lugareños (parece que hemos aprendido), Vidal e Íñigo tuvieron que demostrar sus técnicas de recorte en bicicleta al verse sorprendidos por una jauría de 3 perros que se lanzaron contra sus bicis. 15 puntos para cada uno en la clasificación del malló absurdo, pero no era para menos.




Subimos hasta una antena de telefonía, sobre un embalse hidroeléctrico. Cruzamos por encima de la presa y bordeamos el mismo por una pistilla sin tráfico para retomar el camino que nos llevaría de vuelta a la nacional.

Seguimos hasta Mombuey por la carretera y la alianza Fernández de Alba-Gómez quiso demostrar al nuevo miembro las ventajas de una dieta carpetovetónica en ruta. Así que estando en el reino de León no encontraron mejor género para un tentempié, que medio quilo de auténtica cecina de León, con la consiguiente protesta del galeno. (retomamos el debate, cecina o fruta a mitad de etapa).

Con la digestión en marcha o gracias a la fuerza de la cecina, dejamos la torre templaria del almuerzo y seguimos por la pista dirección a Asturianos pasando infinidad de pueblecitos y siempre subiendo.

Como el calor comenzaba a apretar, y dada la cercanía de la autovía, se decidió seguir por la carretera hasta Puebla,que se apareció en todo su explendor tras una curva.

La sorpresa llegó cuando nos confirmaron lo que temíamos, el alojamiento estaba en lo alto del pueblo, al lado del castillo. Tocaba un último repecho con un desnivel imposible.

Nos alojamos en un colegio que amablemente cede sus instalaciones y ha creado una instalación con duchas tamaño de niño. Y salimos a buscar el cyber hasta la estación de tren, un poquito lejos del pueblo, tras una vuelta turística, todo por nuestra afición, que tanto nos apoya.




¡¡¡¡¡Va por ustedes!!!!!


PD: para leer las etapas previas, la peña del Veterano o el buzón al Santo, picar donde pone Archivos: Julio, que no los hemos quitado.

Etapa 10: Zamora - Santa Marta de Tera


08/06/06 ha nacido Mercedes, una niña según nos cuentan preciosa. Un beso para los papitos que eso sí ha sido una etapa dura.

De nuevo con la rutina, conseguimos montar las bicis y salir a tiempo de Zamora, incluso sin perdernos, de forma que al amanecer y en el frío castellano ya ibamos cuesta arriba. Durante 20 km avanzamos a buen ritmo, hasta para a tomar un café reconstituyente en Montamarta, donde se nos incorporó Jorge, el malagueño, ya que la víspera había tirado hasta aquí.


Una vez recompuesto el pelotón, a relevos para protegernos del fuerte viento del este llegamos al embalse de Ricobayo. Tras unas cuantas vueltas por el mismo, logramos encontrar el camino que nos llevó a los pies de unas increibles ruinas, Castrotorofe. Una sesión fotográfica, disfrutar con las vistas sobre el río Esla y volvimos a la carretera.

El viento era todavía más fuerte, así que hubo que coordinarse mejor y rodar más juntos. Parecía que estabamos subiendo un puerto y llegamos agotados a Granja de Moreruela, donde se dividen la vía de la plata y el camino Sanabrés que debía llevarnos a los pies del Señor Santiago.


Aquí se separaba de nosotros Jorge, camino de Astorga, así que tras un tentempié a base de fruta, nos despedimos y giramos hacia el oeste con la suerte de que el viento soplaba de popa.

Cruzamos el Esla, algún repechito y llegamos a Tábara, donde habíamos quedado con Oscar y Camino, que se dirigían a Asturias y nos brindaron su última muestra de Hospitalidad en forma de compañía, jamón y lomo. ¡¡¡Pasadlo bien, chicos!!!!

Sacrosanta siesta en el pórtico de la iglesia y comenzar a subir para dirigirnos al valle del Tera con la mala suerte de en el primer repecho encontrar otro pinchazo en la bicicleta de Vidalete, va a distancia en el malló de "pinchador del camino", y un radio roto en la del vasco.


Se decidió acelerar para intentar arreglar la rueda trasera y rápidamente estábamos en Santa Croya de Tera, donde el taller había dejado de arreglar bicicletas así que seguimos a Santa Marta, destino final, a 90 km de Zamora.

Como el único taller de la zona estaba en Camarzano, el doctor tuvo que seguir 5 km más a esprint, para lograr arreglar la bici y retroceder antes de la puesta de sol.

Y reventaditos, a dormir, en un salón del ayuntamiento, al lado de la urna electoral.

07 agosto 2006

Etapa 9: Salamanca - Zamora


5:45 de nuevo suena Mission Impossible y toca arrancar. Esta vez, con un miembro más y tras el descanso se nota la descoordinación y hacemos esperar un ratito a Jorge, un malagueño que había quedado con nosotros para compartir camino hasta Zamora.

Entre legañas, se levantarón el Charro-Man y Camino para despedirnos desde Carbajosa, que ya estamos haciendo el más difícil todavía, salir antes de donde deberíamos.

La gran novedad de la etapa era la presencia del Power que se nos ha presentado con el baul de la Piqué a modo de alforjas. Y claro, quería hacer una tournee propia por Carbajosa de modo que dió unas cuantas vueltas para encontrar la salida, después de haberse despistado del grupo. Qué malo es esto de pedalear al amanecer!!!!!!

En la plaza Mayor recogimos al Malagueño y acto seguido tiramos carretera adelante tras despedirnos del plateresco Salmantino al son del "Salamanca tierra mía de arte y Sabiduría" Viva Salamanca!!!!!

El primer tramo de la etapa discurría por la N630 hasta el Cubo de la Tierra del Vino (existe, lo juramos) ya en la provincia de Zamora. El gran protagonista era el viento racheado que soplaba desde el noreste, bajando la temperatura, de forma que el Veterano no se quitó la rebequita hasta bien entrada la mañana.

Ya en la provincia de Zamora, retomamos el camino, en medio del vendaval (virgencica del Pilar, quítanos el Cierzo) y con una leve cuesta abajo. Enseguida, a lo lejos, apareció la ciudad románica.




De nuevo el Power, pagando la novatada y junto al Jorge, se pasarón a toda pastilla, la entrada al camino y llegaron por su cuenta a Zamora a través de la carretera de Entrala. El resto, optamos por seguir la flechita amarilla (recuérdese que al estar en Castilla, la mano negra del Bellotari no nos alcanza) y llegar por el caminito a la orilla del Duero, 4º gran río que cruzamos.

El último repecho nos llevó al casco antiguo y a nuestra pensión, que tiene un nombre de mucho respeto: Padornelo, siguiente puerto a recordar. (Jueves, jornada reina).


PD: un saludo al albergue Fuente de Cantos y en especial a su hospitalera, doña Magdalena, que está enganchando a nuevos peregrinos en esta narración virtual. Ánimo catalanes, que si nosotros hemos podido...