14 agosto 2006

Datos, agradecimientos y premios

DATOS:

  • 3 +1 tipos
  • 6 ruedas + 2
  • 1072 km de caminos
  • 5 grandes cuencas atravesadas
  • 4 comunidades autónomas y 8 provincias.
  • 16 días + 1
  • 72 horas de pedaleo (no vale calcular la velocidad media)
  • 5 radios rotos, innumerables pinchazos y 3 botes de grasa para cadena.
  • Una sóla baja médica y otra técnica.
  • 3 kilos de chorizo, 2 de salchichón, 0'5 de cecina y otro tanto de jamón.
  • 2-3 barriles de cerveza.
  • Varios combinados internacionales.
  • Y un poquito de vino...

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AGRADECIMIENTOS:

A todos vosotros, por vuestros constantes ánimos y apoyo, por mostrarnos vuestro cariño y demostrarnos que no os habíais olvidado de nosotros.

A toda la gente que nos hemos encontrado en el camino y que sin saberlo nos ayudado, en especial a:

  • Balta, ese bilbaino que nos enseñó que el culotte se utiliza sin calzoncillos.
  • Pedro, cacereño de pro y máquina de máquinas, por tus llamadas.
  • Jorge, por ayudarnos a tirar en medio del vendaval de Zamora
  • Joan, por enseñarnos que la ropa deportiva no es tan imprescindible
  • Nengs, por vuestro sentido del humor y vuestra energía contagiante
  • Magdalena, por esa siesta revitalizante en Fuente de Cantos
  • A la hospitalera de Laxe por el extraordinario tour por el albergue
  • Demás caminantes, ciclistas y hospitaleros que nos han hecho tan agradable el periplo.

A la familia Barazal Peralo por el inolvidable recibimiento en Salamanca; si siempre nos ha encantado esa ciudad, vosotros la hacéis mágica.

A la virgencica del Pilar, por su protección desde el sillin que nos ha permitido llegar sin percances graves tras 3500 km de pedaleo.

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PREMIOS:

  • Malló al pinchador del camino: color naranja: Vidal Gómez Martínez por su pericia reventando en todo tipo de superficies y distancias.
  • Malló absurdo: color feo, muy feo: Oscar Benítez Carmona: por su pericia olvidando el camino. Comenzó fuerte en Carbajosa con su épica salida campo a través transportando el baúl o paso de palio y continuo con momentos de gloria como el remonte de medio km tras comerse 4 flechas enormes para terminar con una compostela light por rellenar la casilla equivocada. Te lo has ganado!!!!!!
  • Malló de la regularidad: color verde, por supuesto: Eduardo Fernández de Alba: por ser el único capaz de realizar Sevilla-Santiago sin ayuda mecánica, sólamente con su bici y en un constante segundo puesto.
  • Malló de la montaña: color rojo, por supuesto Iñigo Tuduri Limousin, alias "Repecheitor", repecho que ve repecho que mata. No había quien lo siguiera en las subidas.

La entrega de mallós se realizará en la fiesta que organizará la peña el veterano con el dinero recolectado para su rescate que no ha sido necesario. Ahora no vale echarse para atrás.

Besos para todos.

Etapa 16: Bandeira - Santiago de Compostela


Ante la proximidad del destino final, la noche se nos complicó... preguntando por un sitio donde poder cenar conocimos al ex-alcalde de Silleda Juan que acabó reservándonos en una pulpería extraordinaria, tras invitarnos a un par de rondas de birra. Tras cenar, todavía nos esperaba para los cubatas y claro con ese plan, costaba bastante irse a la cama...

Y más costó todavía el levantarse para cubrir el último tramo de nuestra aventura. Así que salimos de día, algo sorprendente, con las calles puestas y todo. Cerramos el camping que había sido de nuestra propiedad por una noche y cogimos la N525 hasta puente Ulla para retomar el camino. No podíamos entrar por carretera al destino.


Y esos caprichos se pagan, el camino era muy escarpado y serpenteaba entre los eucaliptos para acercarse al pico Sacro, donde la leyenda dice que estaban los toros que trasladaron el cadaver del santo hasta su emplazamiento actual.

Una paradita en la fuente de Santiaguiño donde se recuerda la leyenda y se encuentra el último albergue de la vía. Tocaba subir un poquito más por un camino algo más estrecho.

Y entre los árboles, de golpe, a lo lejos, se aparecieron las torres del Obradoiro. Ya podíamos verlo, 1000 km después, sólo 15 nos separaban de nuestro objetivo. Pero perdimos las flechas y tras un par de kilómetros por la nacional temimos no poder entrar por el amado camino.

Afortunadamente pudimos retomarlo en Piñeiro y tras subir por enésima vez (las piernas ya no daban para más) entramos en los barrios del sur. Allí estaba, la catedral se mostraba delante en todo su explendor, pero antes había que bajar una calle que rememoraba una calzada romana.

Una paradita para disfrutar de la colegiata de Santa María del Sar y sus increibles columnas desplomadas nos sirvió para coger fuerzas y tomar conciencia de donde estábamos. Sólo quedaba remontar (siempre para arriba) el casco viejo y callejeando llegar a esa peazo de plaza. Objetivo cumplido, catedral de Santiago de Compostela 1050 km después. 6ruedas lo había logrado y en el tiempo previsto.

Ni los puertos, ni los pinchazos, radios rotos, cortes de digestión, meigas fotográficas, incendios asesinos, calor sofocante... habían podido con nosotros y gracias a vuestro apoyo lo hemos conseguido.

Ahora estamos esperando que nos dejen entrar en la catedral para transmitir todas vuestras peticiones con la esperanza de que nuestro trabaja sirva para que se cumplan.

Sevilla-Santiago de Compostela: Vía de la plata en bicicleta; agosto 2006

13 agosto 2006

Etapa 15: Cea - Bandeira

Antes de nada disculparnos por el retraso acumulado y por la ausencia de fotografías pero es que la tecnología de internet dificulta las cosas. Esperemos suplirlo en breve.
Un grandioso desayuno a base de pan de Cea (con merecida fama) nos dió las fuerzas para un camino de dificultad extrema.
Camino por decir algo, ya que era más bien un senda con piedras tipo cauce de río que nos obligó en muchos tramos a empujar la bicicleta. Una carreterita nos llevó al monasterio de Oseira, en medio de un valle de escarpadas pendientes que debíamos superar. El haber optado por visitar el monasterio supuso 8 kilómetros extras de camino, y qué camino.
Nada más comenzar a trepar, el carillón del monasterio nos avisaba que eran las nueve y hubo que desmontarse ya que justo, justo, pasaba una bicicleta y la pendiente era brutal, parecía una escalera y las bicicletas pesaban demasiado.
Todavía oiríamos el toque de la media y de las diez, peleando contra las piedras y la cuesta.
Logramos coronar y después de unos metros de descenso el camino giraba a la derecha para todos menos para Dandi-Power que yendo en cabeza optó por lanzarse por la carretera. Cuando el resto descubrió las flechas, debió remontar casi medio kilómetro de gran pendiente, así había disfrutado bajándolo. Definitivamente el malló absurdo es suyo!!!!!

Lástima que el camino bajaba por algo terrible y tuvimos que contener las bicicletas mientras ibamos desmontados, no pasaban ni las bicicletas y el desnivel daba vértigo. Un par de repechos y alcanzamos por fin la N525, todo un descanso, sobre todo al llegar al café Fraga, donde un poco de bollería (en la posología adecuada) nos permitió recuperarnos.

Seguimos por la nacional, salvándonos el MOPU gracias a sus puentes y cortes de unos buenos desniveles antes de llegar a Lalín.
En el albergue de esta ciudad, sito en la pedanía de Laxe, decidimos sellar y su hospitalera, haciendo gala de su nombre, nos enseñó gustosa un edificio premio de Arquitectura!!! una maravilla tanto el albergue como la encantadora señora, lástima lo quemada que estaba por la gentileza de algún peregrino desalmado.
Unos repechos más por la carretera y vimos aparecer un Focus oscuro... dió la vuelta y apareció una escoba de brezo por la ventanilla del conductor. Era Oscar Tuduri que venía de "coche de apoyo" para los últimos 40 km del camino, sobre todo para la mariscada de fin de aventura y a devolver al Dr. a casa que hace tiempo no lo ven. Pero sobre todo, a la mariscada (Etapa 17).



La comida fue un espectáculo a base de carnaza a la parrilla en un asador que nos recomendaron en Silleda. Sólo quedaban un par de kilómetros hasta el albergue, antiguo camping reconvertido para otros menesteres, en las cercanías de Bandeira, pasando de dormir en dormitorios de 24 literas a habitaciones dobles con baño propio, pese al aspecto de hotel abandonado que tiene. Los ronquidos esta noche no serán un suplicio.

Sólo nos separan 33 km del Señor Santiago y mañana esperamos poder transmitir al santo patrón vuestras peticiones, tras largo periplo iniciado a la vera del gran río y 5 cuencas después.

Etapa 14: Villar de Barrio - Xinzo de Limia - Cea

Los Trapp atacaron de nuevo, a las 5:30 ya estaban en danza a risotadas fuertes y con todas las luces encendida. La situación de Vidalete había mejorado poco, y no se encontraba con fuerzas para seguir así que tras el desayuno decidimos que él haría la etapa con ayuda mecánica.
Pero desconocíamos la auténtica profundidad de la Galizia profunda; el único tren ya había salido y normalmente no paraba y el autobús al ser fin de semana no pasaba hasta el lunes, como pudimos comprobar en la estación de bus (un cartel en un árbol). Una cuantas gestiones y descubrimos que en Jinzo o Xinzo de Limia había un buseto hacia Orense y que parecía ser que no había grandes rampas.
Así que, tras calzar el culotte al enfermo, montamos un pelotón de supervivencia y salimos hacia Xinzo... 3 interminables rectas, 15 km y conseguimos llegar a una medio ciudad donde tras orientarnos con el increible mapa que trae la QDQ, vimos como seguir hacia Orense.
En la nacional, afortunadamente desdoblada, teníamos 40 km bajo un viento curiosillo, debiendo realizar un buen trabajo a relevos. Unas rampas y coronamos el alto de Taboadela...desde allí sólo quedaban 20 km de descenso hacia la capital que fueron más lentos de lo esperado debido al fuerte viento.
Subimos hasta el albergue paseando por el casco antiguo y tomamos la crítica decisión de intentar continuar hasta Cea a pesar de ser la una de la tarde y apretar bastante el calor, para evitar al día siguiente el repecho de salida de Orense al convaleciente.
Unas piezas de fruta nos dieron la energía suficiente y tras cruzar el Miño por el enésimo puente romano comenzamos a trepar en una ladera humeante y calcinada por los incendios de días previos.
Las rampas de casi el 20%, el calor y el aire saturado de ceniza complicaron bastante el ascenso y los 4 kilómetros parecieron bastantes más.
Una vez superado el escollo nos introdujimos en un precioso camino de robles y castaños, llorando por el bosque quemado quilómetros más abajo. Las fuerzas estaban al límite y al llegar a Tamallancos comenzamos a buscar un puesto donde tomar algo. Un segundo intento y encontramos donde tapear un poco.
Quedaban 8 kilómetros de rompepiernas para llegar a Cea, Onde pan e arte, y poder comprobar la fama de sus hornos de leña.
En el albergue pudimos comprobar que Vidal había mejorado y tras las actividades típicas acabamos cenando y acostándonos pronto.

Etapa 13: A Gudiña - Villar de Barrio

Extrañamente el día comenzó con un café y unas tostaditas, a partir de ahí todo fue para arriba porque las Meigas comenzaron a trabajar.
Al poco de salir y en una cresta que avanzaba entre dos valles con el humo al fondo, perdimos una de nuestras cámaras.
La carretera picaba hacia arriba y a ratos el camino se separaba de ella para adentrarse en lúgubres poblachos de piedra y mierda de vaca. Mientras avanzábamos por carretera no había problemas, pero cada equis tiempo, tomábamos caminos de gran dureza para acabar volviendo a la misma carretera, así que decidimos fiarnos de ella.
Tras una trepidante bajada con unos increibles cortados a cada lado, que caían hacia el embalse, un paisano nos recibió en Campobecerros, carallo!! y estuvo un tiempo de charla con nosotros explicándonos cual era el mejor camino para llegar a Laza.

Un nuevo repechito nos llevó a un Milladoiro (cruz de madera) y ahí coménzó el descenso. Primero tres kilómetros por una pista de tierra que se acabó asfaltando durante unos 4 kilómetros más llegando al pueblo de Laza.
Sellamos en protección civil mientras nos informaban de la situación de los incendios y realizamos un avituallamiento a base del increible mundo de Bollilandia: una caracola de chocolate, una caña, dos donuts americanos blancos, dos de chocolate y ocho donetes para tapar agujeros regados por 1 litro de zumo de melocotón y otro de piña... Dieta recomendada por el galeno pero sin indicar posología.
Tras reparar el oportuno pinchazo en la power-bicicleta o paso de palio (dada la vista que se produce cuando asciende y se bambolea) seguimos hacia delante.
El nuestro "route" figuraba un escalón bastante importante para llegar a Alberguería.
Pasamos Soutelo Verde y la carretera cambió radicalmente, rampas del 14-16% con curvas que impedían la visión. Cuando llegabas a una curva, descubrías que todavía quedaba un kilómetro más y otra curva que repetía la historia...
Al final, los cuatro kilómetros previstos se convirtieron en nueve bajo el sofocante sol del mediodía. Un auténtico infierno.

Paradita y a coronar el puerto que no tenía ni nombre, mil metros más allá del pueblo. Si el señor Gómez decía que el macizo galaico era la mano de Dios, el dedo medio apuntaba muy alto.
Desde arriba se descubría el único llano de toda Galicia, una antigua llanura desecada. Por fin sólo nos quedaba descender al límite de las fuerzas para llegar al destino, Villar de Barrio y descubrir que el albergue estaba tomado por la familia Trapp, 17 miembros de fervorosos creyentes que arrastraban a sus hijos cojeantes, con 4 lesionados a la segunda etapa, dos coches de apoyo y creencia de que el albergue era su cortijo o batzoki (según versión).

Vidalete ya comenzaba a encontrarse no muy católico y no mejoró tras la comida (recomendada por un mal diagnóstico de pájara por parte del doctor). El baño en la piscina no mejoró y al final, suponiendo un corte de digestión por el ascenso brutal, el descenso en frío y los Donettes, se optó por el ayuno y preparar un suero de rehidratación mientras el resto saboreábamos unos farfalle carbonara.


10 agosto 2006

Etapa 12: Puebla de Sanabria - A Gudiña (Versión Sur)

Prontito por la mañana, todavía sin que el sol saliera, tomamos dirección a Requejo con un frío que pelaba, no se sentían los dedos y los grajos volaban bajo, así que...

La carretera, en vez del picacho previsto, picaba un poquito para arriba, con algún tramo un poco más duro.Tras los 10 km de precalentamiento, llegamos a Requejo, donde se mostraba delante nuestra y en todo su explendor la portilla del Padornelo. Impresionante, pero no era momento de echarse para atrás.

Y arrancamos tras quitarnos la ropa de abrigo, el puerto estaba reformado y en vez de las típicas curvas en herradura, teníamos interminables rampas al 8%... afortunadamente no había ningún coche ya que estaba desdoblada la autovía.
Las rampas del puerto se hicieron algo duras y el orden de subida, como casi siempre era Doctor destacado en tete de la course, el Veterano defendiéndose, Vidalete y Dandi-Power, con la rodilla chunga de tirar del baúl de la Piqué.

Se coronó el puerto, tras el paso por un túnel, donde se reunificó en primera instancia el Dr. y el Veterano y se tomó conciencia de la gravedad de la situación en la ambulancia.

Una vez escapado el galeno con sus 525 CV, los tres restantes miembros de 6ruedas emprendieron el descenso a Lubián. Se optó por una carretera secundaria aunque fuera algo más largo, ya que la N525 se encontraba cortada y el camino era demasiado escarpado y peligroso para el descenso.

Seguido llegaba el ascenso a la portilla de la Canda, temido desde hacía días. Unos lugareños, nos indicaron que siguiendo por la misma carretera secundaria, deberíamos coronar la cima de la Canda, y que podíamos ahorrarnos algunos repechos, tomando un desvío hacia la autovía y retirándonos nuevamente a la N525, que seguía vacía.

De nuevo en la N525, las rampas volvieron a ser lo esperado, terribles, pero de menos kilometraje que el marcado en nuestro perfil. Como corresponde al día de San Lorenzo, el sol se encargó de mortificar y dificultar si cabe, algo más, el ascenso. La subida se realizó en pelotón, con animos entre los compañeros. Nada más pasar el túnel, una nube se dislumbraba en la lejanía, de un color más negro que los huevos de un borrico (Triste raza la humana, Galicia arde en llamas en vez de en fiestas como corresponde).

Un descenso rápido nos adentró en tierras gallegas, quedaba la subida a O Pereiro en la que Vidalete tuvo el enésimo pinchazo en la rueda trasero (el malló de pinchador del camino, ya es suyo) sin que se percataran los compañeros restantes. El Veterano se detuvo para llamarlo, alejándose Dandi-Power que iba con la cabeza gacha y el culito prieto. Se dió la curiosa situación de que los 4 miembros estaban dispersos en los últimos 10 km.

Esos km después la reunificación en A Gudiña fue celebrada con una pulpada de aúpa, oficiada por el pulpeiro do bolo, 5 raciones 5, que supieron a gloria. (La que sobra es la que va por ustedes, siempre hacemos igual).

Y al albergue a dormir la siesta, intentando cumplir las estrictas y absurdas reglas del hospitalero Jack Nicholson, obsesivo-compulsivo de las moscas. Terrible!!!!!Y además hubo que esperar a que llegaran peregrinos caminantes, ya que es xenófobo contra los ciclistas.

PD: problemas técnicos del ordenador, nos impiden colocar fotografías, intentaremos remediarlo.

Etapa 12: Puebla de Sanabria - A Gudiña (Versión norte)

Prontito por la mañana, todavía sin que el sol saliera, tomamos dirección a Requejo con un poquito de fresquete. La carretera, en vez del picacho previsto, picaba un poquito para arriba, con algún tramo un poco más duro.

Tras los 10 km de precalentamiento, llegamos a Requejo, donde se mostraba delante nuestra y en todo su explendor la portilla del Padornelo. Impresionante, pero no era momento de echarse para atrás.

Y arrancamos tras quitarnos la ropa de abrigo, el puerto estaba reformado y en vez de las típicas curvas en herradura, teníamos interminables rampas al 8%... afortunadamente no había ningún coche.

El doctor tiró para adelante, encontrándose bien de fuerzas. Hacia el kilómetro 8 del puerto, la rueda trasera comenzó a hacer un ruido extraño y decidió seguir. El ruido fue a más, hubo que parar y descubrir 2 radios rotos. Al intentar aflojar los vecinos, se parte el 3º. La rueda estaba hecha un ocho y en medio de la nada.

En un bar de Padornelo, nos aconsejan que bajemos a la gasolinera con la suerte de encontrar un camionero dispuesto a realizar un porte extra.

El portillo de la Canda pasó veloz con los 525 CV y con pena, se entró en Galicia desde la cabina del camión. Una vez en el pueblo, se cambió la rueda y espero que las próximas escapadas sean gracias a mis piernas.

09 agosto 2006

Etapa 11: Santa Marta de Tera - Puebla de Sanabria


Arrancar fue más duro. Tras un poco de remoloneo conseguimos salir al fresco para remontar el Tera, entre hayedos, robledales y huertas. Los primeros problemas surgieron en forma de balsas de agua que había que vadear como cada cual sabía, lo que nos ralentizó bastante la marcha.






El camino cruzaba un montón de pueblos *** de Tera y tendía a subir progresivamente. Antes de abandonar el idílico valle, y siguiendo las indicaciones de los voluntariosos lugareños (parece que hemos aprendido), Vidal e Íñigo tuvieron que demostrar sus técnicas de recorte en bicicleta al verse sorprendidos por una jauría de 3 perros que se lanzaron contra sus bicis. 15 puntos para cada uno en la clasificación del malló absurdo, pero no era para menos.




Subimos hasta una antena de telefonía, sobre un embalse hidroeléctrico. Cruzamos por encima de la presa y bordeamos el mismo por una pistilla sin tráfico para retomar el camino que nos llevaría de vuelta a la nacional.

Seguimos hasta Mombuey por la carretera y la alianza Fernández de Alba-Gómez quiso demostrar al nuevo miembro las ventajas de una dieta carpetovetónica en ruta. Así que estando en el reino de León no encontraron mejor género para un tentempié, que medio quilo de auténtica cecina de León, con la consiguiente protesta del galeno. (retomamos el debate, cecina o fruta a mitad de etapa).

Con la digestión en marcha o gracias a la fuerza de la cecina, dejamos la torre templaria del almuerzo y seguimos por la pista dirección a Asturianos pasando infinidad de pueblecitos y siempre subiendo.

Como el calor comenzaba a apretar, y dada la cercanía de la autovía, se decidió seguir por la carretera hasta Puebla,que se apareció en todo su explendor tras una curva.

La sorpresa llegó cuando nos confirmaron lo que temíamos, el alojamiento estaba en lo alto del pueblo, al lado del castillo. Tocaba un último repecho con un desnivel imposible.

Nos alojamos en un colegio que amablemente cede sus instalaciones y ha creado una instalación con duchas tamaño de niño. Y salimos a buscar el cyber hasta la estación de tren, un poquito lejos del pueblo, tras una vuelta turística, todo por nuestra afición, que tanto nos apoya.




¡¡¡¡¡Va por ustedes!!!!!


PD: para leer las etapas previas, la peña del Veterano o el buzón al Santo, picar donde pone Archivos: Julio, que no los hemos quitado.

Etapa 10: Zamora - Santa Marta de Tera


08/06/06 ha nacido Mercedes, una niña según nos cuentan preciosa. Un beso para los papitos que eso sí ha sido una etapa dura.

De nuevo con la rutina, conseguimos montar las bicis y salir a tiempo de Zamora, incluso sin perdernos, de forma que al amanecer y en el frío castellano ya ibamos cuesta arriba. Durante 20 km avanzamos a buen ritmo, hasta para a tomar un café reconstituyente en Montamarta, donde se nos incorporó Jorge, el malagueño, ya que la víspera había tirado hasta aquí.


Una vez recompuesto el pelotón, a relevos para protegernos del fuerte viento del este llegamos al embalse de Ricobayo. Tras unas cuantas vueltas por el mismo, logramos encontrar el camino que nos llevó a los pies de unas increibles ruinas, Castrotorofe. Una sesión fotográfica, disfrutar con las vistas sobre el río Esla y volvimos a la carretera.

El viento era todavía más fuerte, así que hubo que coordinarse mejor y rodar más juntos. Parecía que estabamos subiendo un puerto y llegamos agotados a Granja de Moreruela, donde se dividen la vía de la plata y el camino Sanabrés que debía llevarnos a los pies del Señor Santiago.


Aquí se separaba de nosotros Jorge, camino de Astorga, así que tras un tentempié a base de fruta, nos despedimos y giramos hacia el oeste con la suerte de que el viento soplaba de popa.

Cruzamos el Esla, algún repechito y llegamos a Tábara, donde habíamos quedado con Oscar y Camino, que se dirigían a Asturias y nos brindaron su última muestra de Hospitalidad en forma de compañía, jamón y lomo. ¡¡¡Pasadlo bien, chicos!!!!

Sacrosanta siesta en el pórtico de la iglesia y comenzar a subir para dirigirnos al valle del Tera con la mala suerte de en el primer repecho encontrar otro pinchazo en la bicicleta de Vidalete, va a distancia en el malló de "pinchador del camino", y un radio roto en la del vasco.


Se decidió acelerar para intentar arreglar la rueda trasera y rápidamente estábamos en Santa Croya de Tera, donde el taller había dejado de arreglar bicicletas así que seguimos a Santa Marta, destino final, a 90 km de Zamora.

Como el único taller de la zona estaba en Camarzano, el doctor tuvo que seguir 5 km más a esprint, para lograr arreglar la bici y retroceder antes de la puesta de sol.

Y reventaditos, a dormir, en un salón del ayuntamiento, al lado de la urna electoral.

07 agosto 2006

Etapa 9: Salamanca - Zamora


5:45 de nuevo suena Mission Impossible y toca arrancar. Esta vez, con un miembro más y tras el descanso se nota la descoordinación y hacemos esperar un ratito a Jorge, un malagueño que había quedado con nosotros para compartir camino hasta Zamora.

Entre legañas, se levantarón el Charro-Man y Camino para despedirnos desde Carbajosa, que ya estamos haciendo el más difícil todavía, salir antes de donde deberíamos.

La gran novedad de la etapa era la presencia del Power que se nos ha presentado con el baul de la Piqué a modo de alforjas. Y claro, quería hacer una tournee propia por Carbajosa de modo que dió unas cuantas vueltas para encontrar la salida, después de haberse despistado del grupo. Qué malo es esto de pedalear al amanecer!!!!!!

En la plaza Mayor recogimos al Malagueño y acto seguido tiramos carretera adelante tras despedirnos del plateresco Salmantino al son del "Salamanca tierra mía de arte y Sabiduría" Viva Salamanca!!!!!

El primer tramo de la etapa discurría por la N630 hasta el Cubo de la Tierra del Vino (existe, lo juramos) ya en la provincia de Zamora. El gran protagonista era el viento racheado que soplaba desde el noreste, bajando la temperatura, de forma que el Veterano no se quitó la rebequita hasta bien entrada la mañana.

Ya en la provincia de Zamora, retomamos el camino, en medio del vendaval (virgencica del Pilar, quítanos el Cierzo) y con una leve cuesta abajo. Enseguida, a lo lejos, apareció la ciudad románica.




De nuevo el Power, pagando la novatada y junto al Jorge, se pasarón a toda pastilla, la entrada al camino y llegaron por su cuenta a Zamora a través de la carretera de Entrala. El resto, optamos por seguir la flechita amarilla (recuérdese que al estar en Castilla, la mano negra del Bellotari no nos alcanza) y llegar por el caminito a la orilla del Duero, 4º gran río que cruzamos.

El último repecho nos llevó al casco antiguo y a nuestra pensión, que tiene un nombre de mucho respeto: Padornelo, siguiente puerto a recordar. (Jueves, jornada reina).


PD: un saludo al albergue Fuente de Cantos y en especial a su hospitalera, doña Magdalena, que está enganchando a nuevos peregrinos en esta narración virtual. Ánimo catalanes, que si nosotros hemos podido...

06 agosto 2006

Pit Stop

La noche se alargó más de lo habitual pero menos de lo esperado. Y claro, noches alegres...

5:45 AM zzzzzzzzzz
7:00 AM zzzzzzzzzz
9:00 AM zzzzzzzzzz
11:00 AM Charro Man se va de Tamborilero a un pueblo cercano
12:00 PM empienza a desperezarse el equipo de 6ruedas con el 4º miembro ya incorporado. Bienvenido Oscar a la aventura y prepara el culito.

Bajar a Salamanca y encontrarnos con la amiga Sarita que desde el lejano Bierzo se había acercado a vernos tras un rato guiados por Camino en el peligroso mundo de los bares de la ciudad universitaria: bares en sótano, con tachuelita, puertos...

Comidita y a contaros puntualmente nuestras experiencias para nuestra sufrida audiencia.

Y mañana más y mejor en el mismo canal que toca alcanzar Zamora.

Etapa 8: Fuenterroble de Salvatierra - Salamanca

Efectivamente, el albergue de Fuenterroble es el corazón de la vía, y de 6 ruedas pasamos a 14 en el momento de salir; todo un pelotón ciclista como puede verse en la foto de equipo.
Ante la imposibilidad de desayunar en ningún bar, el equipo ciclista que dormíamos en el albergue, decidimos compartir las viandas acumuladas y realizar un tentempié bajo el frío de la sierra y a la sombra de la iglesia.

Y partimos, la etapa se suponía que era de transición, cortita y cuesta abajo, pero como dice un dicho popular el viento siempre sopla en contra y las cuestas siempre son para arriba.

En cualquier caso el paseo por las dehesas, campo a través, a toda pastilla y todo el equipo, merecía la pena.

Evitamos subir al pico de las Dueñas y tomamos dirección hacia Frades de la Sierra (la segunda parte del nombre no es casualidad); no pudimos evitar el repecho y el puertecito de 4 km hasta una estación eólica sumado al cansancio de la víspera hizo que se nos atragantara.

En el alto, problemas técnicos, nos obligaron a partir el grupo que no se reagrupó hasta el desayuno en San Pedro de Rozados, donde tuvimos que esperar a que nos encendieran la cafetera.

Eran necesarias compras ciclistas para que Balta y Joan pudieran continuar así que impusieron un ritmo fuerte, que fue imposible de seguir. Tomamos la decisión rápidamente y quedamos para el Vermouth en la plaza mayor.

Y seguimos descendiendo por la dehesa. A la altura de Morilles la patrulla Águila se acercó a saludarnos con sus piruetas y figuras acrobáticas (preludio del recibimiento charro).

Subimos una loma y allí estaba, a lo lejos entre la bruma que se disolvía, se nos aparecieron las torres de las Catedrales... ya estábamos en Salmántica, ciudad amiga y punto intermedio de nuestro peregrinaje (km 520).

Pero como siempre, nada es tan fácil, y aunque podíamos rozarla unas cuantas lomas dificultaban nuestra aproximación, situación que empeoró al perder la señalización bajo las obras de la nueva autovía.

Al final, no nos quedó más remedio que agarrar el toro por los cuernos y empujando la bici con las escasas fuerzas que nos quedaban alcanzar una calle absurda en mitad del campo charro.

Un poco de callejeo, alguna duda y nos encontrabamos en el Tormes.

Era el viejo puente romano con su toro de piedra, encima toda la ciudad universitaria nos esperaba entre ríos de turistas que bajaban mirándonos con cara extrañada.


Era previsible un recibimiento especial por nuestros amigos charros así que delante de la catedral decidimos ponernos guapos, estirar los mallós, centrar los cascos para entrar en formación en la plaza Mayor.

Y que sorpresa, en medio de la plaza, rodeado de turistas extrañados, con su traje de charro, su tamboril y gaita, y tocando una jota se hallaba nuestro amigo Oscar "Charro-Man". Que monstruo eres, pisha!!!!!
Y por si fuera poco, la familia Barazal casi al completo (faltaba Jesús por cuestiones laborales) nos esperaba con una mesa cogida en la plaza.
Hasta nos entregaron la medalla de su hermandad, del Cristo de la Buena Muerte y Virgen de la Esperanza para que nos ayudara en el camino. Así da gusto realizar este peregrinaje.

En el marco de esa maravilla que es la plaza de Salamanca, tomamos la primera cerveza del día con su correspondiente pintxo cuando aparecieron el resto de los compañeros. Otra jotita de bienvenida y a comer.

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡VIVA SALAMANCA!!!!!!!!!!!!!!!

05 agosto 2006

Etapa 7: Carcaboso - Fuenterroble de Salvatierra


Etapa Reina, llevábamos meses hablando de qué ibamos a hacer cuando llegara Béjar, que si nos ibamos a tener que desmontar, buscar un camión, una carretilla... así que salimos prontito pudiendo disfrutar del amanecer tras las montañas de la salmantina sierra de Francia.


Debíamos subir una tachuelita para alcanzar una altiplanicie que llegaba prácticamente hasta la base del terror. Tras una pista asfaltada y el correspondiente mojón bellotari, tiramos entre dos lindes de piedra durante unos 10 km sin descubrir flecha ni mojón alguno pero convencidos que íbamos, si no por el lugar adecuado, sí en la dirección correcta, tal y como se confirmó al ver entre la maleza asomar el impresionante arco de Cáparra.


Nos acercamos con la impresión de estar ante una maravilla, descubriendo los restos del foro de la ciudad y pudiéndo darnos un pequeño paseo por la misma. Según estabamos descifrando los restos, iban llegando peregrinos conocidos nuestros de otras etapas: Balta con el que habíamos hecho parte de la anterior etapa, Pedro un cacereño con una gran marcha y Joan, de Tarraco que sorprendía a propios y extraños con su sombrero de paja destrozado y sus chanclas para andar en bici, sobre todo cuando le veíamos tirar hacia adelante.

Tras la foto de equipo, salimos en pelotón dirección a Aldeanueva, último pueblo antes del puerto, pero al que había que llegar subiendo 6 km por la carretera. El miedo incrementaba, estaba ahí, y era muy alto; era imprescindible la parada de avituallamiento.

Y nos decidimos, despacito y buena letra conseguimos alcanzar el pueblo de Baños de Montemayor, donde por fin acababan los odiosos mojones y donde el puerto aumentaba su inclinación. Se reagrupó el equipo que constaba de 5 personas ya que Joan decidió irse a las piscinas naturales.

Las curvas en herradura nos demostraban que eso era un puerto de montaña y los ánimos de los ciclistas que bajanban nos impulsaban a seguir hacia delante, para dejando atrás Extrema y Dura adentrarnos en la ancha Castilla y en las tierras bañadas por el Duero.

Un pequeño alto y a disfrutar con el descenso hasta el río Cuerpo de Hombre por una senda de gravilla de 4 km, muy empinada y rodeada de castaños, robles, pinos... ya había cambiado el paisaje y en la temperatura se notaba la altitud y la cara norte. Un fuerte repecho y a comer en Calzada de Béjar donde los macarrones que nos ofrecieron vinieron acompañados por sorpresa por 2 huevos con chorizo y un flan,no sin antes haber disfrutado de una intensa partida de Futbolín.

La temperatura estaba de nuestro lado y los ánimos por las nubes así que decidimos superarnos e intentar asaltar Fuenterroble, famoso entre los peregrinos por lo peculiar de su albergue.

La epopeya incluía 10 km de falso llano por pistas para subir desde Valverde a Valdelacasa por un puertecito que serpenteaba durante 3-4 km. Tras una interesante tertulia se decidió sacar fuerzas de flaqueza y empujar la bici como se podía hasta Fuenterroble. Objetivo cumplido, 90 km con un puerto de especial de por medio. Ya estábamos en la meseta norte y podíamos admirar la romería que estaba montando el cura Blas, alma de la vía, para ir a Santo Toribio de Liebana. Tras una agradable cena de peregrinos ciclistas nos acostamos en un cuartito con literas acinadas y a soñar.


Etapa 6: Cáceres - Carcaboso

Esta vez nos hemos superado, no ha amanecido hasta que estábamos a la altura del Casar de Cáceres.Antes nos había llegado una triste noticia, los nengs de Castefa se habían roto y sólo quedaba Miguelón, un verdadero profesional del ciclismo; sus dos compis optaban por la opción del autobús para seguir la ruta de la plata sin tantos sufrimientos.

Como decíamos, salimos de noche de la plaza Mayor de Cáceres por la carreterita que nos llevaba hacia la tierra de la torta con un vendaval bastante importante. Nada más llegar, buscamos una tiendita para comprar algo de agua y comida para el largo trecho que quedaba hasta Cañaveral.


La pista picaba para arriba y estaba bastante bacheada pero nos permitía a lo lejos dislumbrar entre los distintos valles el embalse de Alcantarilla y el lejanísimo pueblo. Entre fincas de ganado fuimos pasando por antiguos miliarios romanos (los puestos kilométricos de la época) demostrándonos que seguíamos la ruta perfectamente.


Tras un buen trecho, que se hizo fácil por la temperatura de la mañana, salimos a la carretera N630 para cruzar los ríos, el Almonte mientras cantábamos la Salve Rociera y el Tajo después, dejando a nuestra izquierda el impresionante embalse.

Y aquí comenzaron nuestros errores que marcarían la étapa. Ante el dilema de seguir al pueblo por la carretera o retomar el camino, nos entró la vena romántica y decidimos volver a la calzada, descubriéndo un perfil bastante más exigente del previsto y con una pista en un estado mucho peor que la anterior.

En estas que nos adelanta como una flecha un peregrino solitario en posición totalmente aerodinámica para pararse justo delante nuestra ante un toro que no se apartaba de la senda. Tras unos titubeos, los "valientes" 6ruedas, nos echamos al ruedo, y con una templanza torera pasamos el terrible momento, conociendo a la flecha amarilla que nos había adelantado: "Balta", un peregrino solitario de Bilbao, que nos acompañó durante un rato.

Pero en esto que la pista se divide, pudiendo elegir entre seguir hacia Cañaveral o hacia su estación de tren que se hallaba en la base del puerto de los Castaños por donde debíamos seguir. Y claro, elegimos mal y fuimos hacia la estación descubriendo que el camino trepaba por tres enormes montañas de roca. En este momento, nuestro estimado Veterano acuñó una frase que será mítica en la Ruta de la Plata por los siglos: ¡¡¡¡¡¡Mecagüen Cañaveral!!!!!!

Tras un repostaje de agua en el cuartel de Bomberos y un breve tentempié, acometimos la subida del puerto de los Castaños, por la antigua N630, que como transcurre junto a la autovía, se encontraba vacía. 4 km de puerto nos avisaba que se iba acercando el momento de los grandes puertos. En lo alto descansamos en una réplica de la calzada y bajamos hacia Grimaldo para comprar algo de fruta.

Sorpresa, Grimaldo son 3 casas y sólo hay un barecito que ni tiene pan. Menos mal que se agudizó el ingenio y conseguimos tomar una ensaladita mientras un viejete del lugar nos aconsejaba que siguieramos por la carretera hacia Galisteo.

Y en mal momento se nos ocurrió no hacerle caso. El camino discurría entre encinas y realizando preciosas bajadas, pero con sus correspondientes subidas. Además la mala suerte se cebó con nosotros y el greñas sufrió un reventón en su cámara antipinchazos. Cuando logramos retomar la marcha, don Lorenzo nos saludaba desde todo lo alto.

Alcanzamos el río Lobos y refrescó un poquito gracias a los regadíos del Jerte, pero nuestra reserva de agua disminuyó. Ante nosotros, cual espejismo, apareció una acequia donde pudimos refrescarnos un poco para encararnos al último repecho antes de llegar a Galisteo, destino final según nuestro programa. Entramos corriendo en el primer bar en busca de hidratación y algo de comer. Poco nos importaba en ese momento la muralla del pueblo.

Hicimos algo de turismo una vez repuestos, y ante el pavor que nos producía el puerto de Béjar decidimos seguir hacia adelante, hasta el último pueblo alcanzable ese día, realizando 11 km más y otro pinchazo.

Y a acostarnos en un pueblo que nos impidió hacer llegar con puntualidad esta noticia, soñando o teniendo pesadillas con lo que nos esperaba por delante.

02 agosto 2006

Etapa 5: Mérida - Cáceres

Antes de nada, agradecer a todo el mundo los ánimos recibidos y sabed que nos alegra muchísimo ver que os guste tanto la web porque como decíais la verdad es que cuesta algo el ponerse a escribir tras buscar un Cyber después de cada etapa. Entremos en materia...

Nos vamos superando, diana a las 5:45 de la mañana y a las 6:50, de noche, buscando la salida de Mérida hacia la presa romana de Proserpina, donde nos alcanzaron los primeros rayos de sol.

La carretera rodeaba serpenteando el embalse antes de tomar dirección a Carrascalejo por una dehesa llenita de los bichos que generaron la polémica culinaria. Cerquita de allí, y siguiendo unas nuevas indicaciones, ya que se complementaba la mentada flecha amarilla (que todos recordaréis de la aventura Mojón) con la cruz de Santiago.

El pueblecito de Aljucén nos ofreció una magnífica iglesia y la oportunidad histórica de adelantar a los Nengs de Castefa (tres intrépidos peregrinos con los que nos vamos cruzando desde Fuente de Cantos), que son unos auténticos fieras. Claro que hoy hemos descubierto su secreto y en declaraciones en exclusiva hemos recogido: "me da un siroco, me lo tomo y me pongo como una cabra". Sobran las palabras. Ánimo Nengs.

Como siempre, lo bonito no dura mucho y tocaba despedirse de la cuenca de Guadiana para saludar a la del Tajo, lo cual obviamente supone... puertecito que te crió. En este caso se trataba de unos 15 km por la dehesa extremeña con un camino lleno de cortes y arena por el cual no era fácil transitar. Al final, en un alarde de coraje el Veterano intentó disputar los puntos de la montaña al actual poseedor del malló de puntos, cediendolos en el último momento en un reñido sprint. Claro que obviamente no se iba a achantar nuestro Veterano y lo retomaría en otro repecho, consolidando así su segunda plaza y sus aspiraciones al liderato de la montaña.

Era la cruz de San Juan y desde allí sólo quedaba bajar hasta Alcuescar, lo cual habría sido fácil si no hubiera aparecido la mano negra del Bellotari (nuestro gran rival) que nos volvió a desviar. Esta vez, afortunadamente, sólo unos 3 km y con carretera hacia abajo.

Retrasamos nuestra paradita hasta haber atravesado el puente romano de Casas de Don Antonio y disfrutar de la hospitalidad del lugar, así como unas frutitas compradas en el mercadillo local. Ya quedaba menos para Cáceres así que decidimos salir del camino que serpenteaba alrededor de la N-630 en un tramo sin tráfico. Hicimos otra paradita para disfrutar de otro puente y comenzamos el último repecho: el puerto de las Camellas de unos 5 km por la carretera de acceso a Cáceres.

Por fín, y ya con Cáceres a la vista y casi 80 km en cada pata y rueda retomamos el camino y llegamos a la plaza mayor, para encontrarnos con la efectividad del cuerpo de Información y Turismo. Rápidamente nos mandaron hacia un albergue municipal a las afueras y muy abajo, nada más llegar descubrimos que llevaba 2 meses cerrado. Yuju!!!!tocaba subir de nuevo para encontrar una pensión justo enfrente de Turismo, donde nos volvemos a encontrar a los Nengs.

Porra


A petición del Urólogo de referencia del equipo, os presentamos la posibilidad de realizar vuestras apuestas sobre la duración y el destino final de la travesía. Para los hombres de poca fé, ya estamos en Cáceres, así que mirar un mapa para ver que ciudades no tenéis que poner.

Información confidencial de última hora: el equipo de 6 ruedas tiene los animos por las nubes y Bejar parece que se va a quedar corto...

01 agosto 2006

Etapa 4: Zafra - Merida

6:10 AM Diana
6:30 AM Desayuno
7:05 AM Pedaleando… se empieza a imponer la férrea disciplina del Doctor T.

















Y menudo arranque, no había ni salido el sol cuando el Bellotari sembró una sierra de crecimiento rápido, la de Mamona, perdón, Maimona… y eso de acabar de desayunar y que se te atragante una tachuelita sienta muy mal. Claro que la bajada de este escollo con el sol anaranjado bañando el pueblo de Santos de Maimona bien vale una subidita.

Desde allí, ya toda la etapa ya era cuesta abajo, bueno, bueno, bueno, tampoco para tanto, que algún tobogán había. Primera parada técnica en Villafranca de los Barros para un redesayuno a base de fruta con el visto bueno del galeno.

Tras 20 km de viña con un sprint especial para el malló absurdo, y tragarnos una recta polvorienta y bacheada de tamaña longitud, llegamos al segundo repostaje de la jornada: Torremegía; donde al grito, “¡¡¡¡¡qué hambre tengo, total si sólo quedan 15 km!!!!”, a la alianza Gómez-Fernández De Alba le dió por optar por una nueva línea nutricional deportiva consistente en papearse medio kilo de Chorizo y Salchichón, empujados con una barra pan y Sunny Delight sentados en un bordillo y rodeados por la “juventud” del pueblo viendo los coches que ya no pasan por la N-630. Esta vez por supuesto, sin el beneplácito de la ciencia médica (necesito un Adjunto que les convenza de no ser tan cafres).


Con el regustillo del chorizo todavía en el gaznate, tocaba remontar 7 km de nacional (sin tráfico, tranquilas mamas) para volver a retomar nuestro camino bacheadito que nos condujo al impresionante puente romano de Emerita Augusta (km 220 según la guía desde Sevilla, ahí queda eso)

El albergue se hallaba en la vera del río, reciclando un antiguo molino de agua y custodiado por un Hospitalero bastante peculiar.









Y mañana… a superarnos…







PD: para los que están aficionándose actualmente a Internet (ZP queremos una subvención que esto si es promoción de la red) informaros que pinchando en las fotos las podéis ver en grande.